Ing. Martín Filártiga: “El desarrollo del país pasa por el fortalecimiento del campo”

El Secretario General de la ARP manifestó lo que más preocupa al productor es la pérdida de previsibilidad: “La ganadería siempre fue un negocio seguro, aunque de poco margen. Hoy esa seguridad está en riesgo”, destacó.

 

Lunes 07 de julio del 2025

 

Mariano Roque Alonso, (ARP)--En esta edición del podcast Carne de Verdad, producido por la Asociación Rural del Paraguay (ARP), tuvimos una conversación con el Ing. Martín Filártiga Lamar, actual presidente del Gremio Regional Central Chaco y Secretario General de la ARP.

 

Su historia como productor chaqueño y dirigente gremial es la de alguien que eligió el camino del compromiso y la representación, convencido de que el desarrollo del país pasa, necesariamente, por el fortalecimiento del campo.

 

Martín es ingeniero agrónomo, productor ganadero y un defensor incansable de las causas del sector. Desde joven se vinculó al gremio rural, primero como socio y luego como dirigente activo. Hoy, con casi una década de trabajo institucional, lidera desde la región del Chaco, una de las zonas más desafiantes y a la vez más estratégicas del Paraguay productivo.

 

Las regionales: la fortaleza territorial de la ARP:

Consultado sobre el rol de las regionales dentro de la ARP, Filártiga explicó que son la base viva del gremio: “Las regionales reúnen a los productores de cada zona, tienen su propia comisión directiva y traen a la organización central los problemas y necesidades locales. Eso permite que La Rural tenga oídos y ojos en todo el país”.

 

Precios justos y previsibilidad: las dos banderas del productor:

Uno de los temas más recurrentes en el debate ganadero actual es el de los precios justos y la previsibilidad en el negocio. Según Filártiga, “el productor es un tomador de precios, al igual que el consumidor. Ninguno de los extremos de la cadena fija el precio final, eso lo determina el mercado”. Sin embargo, insiste en que lo que más preocupa al productor es la pérdida de previsibilidad: “La ganadería siempre fue un negocio seguro, aunque de poco margen. Hoy esa seguridad está en riesgo”.

 

Destacó que el último semestre mostró una mejora en los precios pagados al productor, gracias al empuje de las exportaciones. “Estados Unidos entró fuerte y está pagando bien. Chile también. Eso influye en toda la cadena, aunque persisten problemas como las rutas en mal estado que dificultan el traslado de animales y limitan la oferta”.

 

La carne como marca país y la necesidad de políticas públicas:

La conversación también giró en torno a la carne como producto emblema del Paraguay. Filártiga fue claro: “No es solo un negocio, la carne genera divisas, genera empleo, sostiene comunidades rurales enteras. Los dólares que ingresan por exportación alimentan los fondos públicos, que después financian salud, educación y obras”.

 

En ese sentido, reclamó con firmeza una mayor presencia del Estado: “No pedimos subsidios. Pedimos políticas públicas claras, infraestructura vial de todo tiempo, redes eléctricas estables en el Chaco y continuidad en las alianzas público-privadas. La alianza con FUNDASSA, por ejemplo, es un modelo exitoso y hasta exportable”.

 

Sostenibilidad: una responsabilidad asumida por el productor:

Uno de los conceptos más fuertes de la entrevista fue la sostenibilidad. Lejos de evadir el tema, Filártiga lo colocó en el centro del debate: “Al que menos le conviene un negocio no sostenible es al productor. Si destruimos el ambiente, nos quedamos sin negocio. Nosotros dependemos del equilibrio ambiental”.

 

Criticó la falta de reconocimiento a nivel internacional del modelo paraguayo de producción ganadera: “Tenemos normas medioambientales que en muchos países no existen. Invertimos en genética, tecnología, infraestructura. Lo difícil ya lo hicimos. Lo que falta es contarlo al mundo. Tenemos una gran carne y no estamos sabiendo posicionarla como marca país”.

 

El valor del trabajo gremial y la herencia a las nuevas generaciones:

Filártiga habló también del “vicio” del gremialismo. Con una sonrisa reconoció que es una pasión que cuesta dejar: “Los lunes en La Rural son parte de la rutina de muchos. Uno entra por convicción, pero se queda porque entiende que el gremio es una forma de ayudar al país”.

 

Finalmente, dejó una reflexión para las nuevas generaciones: “La producción enseña resiliencia. En el campo enfrentamos sequías, incendios, inundaciones. No podemos controlar todo, pero sí prepararnos. Somos trabajadores de verdad, y creo que ese amor al trabajo es algo que vale la pena transmitir”.

 

Con la mirada puesta en el futuro, Martín asegura que seguirá colaborando desde donde le toque. Lo mueve una certeza: el desarrollo del Paraguay necesita del campo, y el campo necesita organización, visión y una voz que lo represente.