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Abigeos faenan vacunos de raza preñadas en perjuicio de conocido productor de Caaguazú

Gracias a datos proveídos por un vecino del establecimiento, se logró el allanamiento de una vivienda donde se encontró un congelador con carne vacuna presumiblemente producto de la faena y vehículos que se sospechan fueron utilizados en el traslado de la carne.

MARIANO ROQUE ALONSO (ARP)-- El hecho ocurrió en el establecimiento "La Verónica", propiedad de la familia Balansa, que fue víctima de cuatreros que visitaron la propiedad el pasado 1 de julio, oportunidad en que faenaron dos vacas preñadas de la raza Charolays, perjudicando la inversión y el esfuerzo de los propietarios.

El Dr. Bernard Balansa, conocido productor del Departamento de Caaguazú, denunció el hecho y la Policía interviniente incautó evidencias importantes que llevaron a la pronta detención de posibles sospechosos de haber cometido el hecho.

De acuerdo a la denuncia, presentada en sede de la subcomisaría Nº 6 de la colonia Aguapety, jurisdicción de Coronel Oviedo, departamento de Caaguazú, el hecho se habría consumado en la noche del pasado 1 de julio en el interior del establecimiento La Verónica, propiedad de la familia Balansá, y descubierto al día siguiente por el capataz de la estancia, tras lo cual fue comunicado a las autoridades policiales de la zona.

Durante una inspección del lugar indicado por parte de efectivos de la subcomisaría Nº 6, los agentes pudieron detectar evidencias del faenamiento clandestino de dos animales vacunos de la raza Charolays, en situación de preñez, color blanco crema y pinta de marca correspondiente al Dr. Balansa

El parte policial del caso señala que se ha constatado la veracidad del hecho denunciado, y registró el hallazgo de dos cabezas de ganado vacuno, cueros, patas y menudencias.

A más de ello, se tomaron las primeras muestras de la carne faenada de ambos animales y fotografías del lugar intervenido, como así también los rastros de pisadas que quedaron en las inmediaciones, como evidencias a ser presentadas ante la fiscalía interviniente.

En cierto momento de la intervención, el Dr. Balansa comentó haber recibido una llamada anónima donde una persona le manifestó haber observado la noche del 1 de julio un automóvil de pequeño porte, en actitud sospechosa a la altura del puente entre Aguapety y Colonia Bottrell (departamento de Guairá) y en el que presumiblemente estarían trasladando la carne. El vehículo quedó estacionado por algunos minutos en las cercanías del puente, luego de lo cual la persona NN le siguió hasta la zona urbana de Aguapety, observando que el rodado en cuestión ingresó a una vivienda. A raíz de los datos proveídos por el denunciante, la Policía Nacional en acompañamiento de la Fiscalía Jurisdiccional, procedió al allanamiento de dos viviendas ubicadas en la zona céntrica de Aguapety.

Producto del allanamiento, la comitiva policial y fiscal logró la aprehensión de un hombre sospechoso, domiciliado en la misma dirección. En la oportunidad se realizó la incautación de un automóvil, dos motocicletas y un arma de fuego con seis cartuchos sin percutir y un congelador de color blanco en el que se encontró carne vacuna.

La participación del personal policial especializado de la División Regional Antiabigeato fue clave para levantar las muestras de carne incautada para realizar posteriormente el estudio de ADN y así comparar con los resultados de las muestras tomadas en el establecimiento La Verónica. La técnica mencionada resulta de gran importancia para la resolución de casos de abigeato, siendo un elemento fundamental y determinante para toda investigación.
Se destaca la colaboración ciudadana brindando importantes datos en el momento oportuno, acerca de movimientos sospechosos. En este caso en particular, logrando que la intervención policial y fiscal tenga varios resultados positivos que puedan orientar a la resolución y condena del hecho punible materializado.

El Artículo 163 del Código Penal del Paraguay señala taxativamente lo siguiente: El que hurtara una o más cabezas de ganado, mayor o menor, de un establecimiento rural, granja, quinta, casa o en campo abierto, será castigado con pena privativa de libertad de hasta diez años.