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Uruguay busca independencia portuaria

Aun con litoral marítimo, los uruguayos sufren una dependencia "asfixiante" de Argentina y Brasil.

 

MONTEVIDEO, 4 de agosto de 2012 (El Observador) -- Una inversión gigantesca que transforma gran parte de la estructura económica del país es un tema cuya magnitud y trascendencia exige estudios, acuerdos y garantías que no pueden definirse de la noche a la mañana. Pero dos años es tiempo suficiente para concretar el proyecto del Grupo Aurora, un consorcio de capitales españoles y de otros países que invertiría hasta US$ 8.000 millones en el postergado puerto de aguas profundas, la recuperación del sistema ferroviario y otros emprendimientos de vasto impacto en el desarrollo de Uruguay y en reducir nuestra ahogante dependencia actual de Argentina y Brasil. 
Francisco Linares, presidente de la Cámara de Comercio España-Israel y uno de los líderes del proyecto, señaló a El Observador que, después de haberlo presentado hace un año y medio, el consorcio ha dado ahora al presidente José Mujica un plazo adicional de seis meses para definir si lo acepta o lo rechaza. Estimó acertadamente que si no resuelve el tema este año, el próximo será más difícil hacerlo por entrarse en el período preelectoral que distrae la atención del sistema político. Linares y otros representantes del Grupo Aurora informaron que Mujica, luego de una reciente entrevista, "entendió" que es el momento adecuado para una obra que puede convertir a Uruguay en poderosa plataforma logística regional. Linares estimó que "es ahora cuando Uruguay puede ponerse ante Argentina, Brasil y Paraguay frente a frente, porque tiene una posición geográfica privilegiada". 
El Grupo Aurora había proyectado inicialmente instalarse en Bahía Blanca, Argentina, pero -como hizo Botnia en su momento- optó por nuestro país por las conveniencias que ofrece por sus condiciones naturales, su estabilidad institucional y su comparativa seguridad jurídica. Pero José Vila, otro de los negociadores del proyecto, advirtió que: "Si nosotros no construimos el puerto (de aguas profundas) para 2016, las empresas multinacionales se van a instalar en otro lugar". El ambicioso proyecto incluye el puerto, un aeropuerto como terminal de carga aérea y pasajeros, reconstrucción del deteriorado sistema ferroviario, una fábrica de ensamble de automotores, generación de energía eólica, una planta regasificadora y otras obras de impacto turístico y en otras áreas. 
La complejidad del tema explica el tiempo que lleva su concreción. Persisten diferencias sobre la ubicación del puerto en la costa de Rocha, la aplicación de la ley de asociación de privados con el Estado y otras muchas aristas prácticas y jurídicas. Es necesario combinar el proyecto con la operación del vasto emprendimiento minero de Aratirí y de la creciente industria forestal. Pero urge hacerlo porque sus promotores sostienen que el proyecto asegura agudo crecimiento de la actividad hasta 2045 como vía de salida no solo de la producción uruguaya sino también de Bolivia, Paraguay, Brasil e incluso Argentina. 
Es responsabilidad del gobierno aprovechar los meses próximos para definir los aspectos aún no resueltos que permitan cerrar el complejo acuerdo sobre el tema. Más de una vez hemos perdido el tren por indecisión o por decisiones equivocadas en materia de acuerdos económicos. Pero es esencial no volver a perderlo en un proyecto que propulsaría decisivamente a Uruguay hacia el desarrollo y fortalecería nuestra débil posición actual en el marco regional.