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Condenan a agresor de ganadero pilarense

Asaltante de Marcelo Sisul recibe 18 años de carcel tras juicio oral maratónico.

 

Un tribunal de sentencia de Pilar condenó a 18 años de prisión a Ramón Damián Genes,tras hallarlo culpable del asalto a mano armada y agresión del que fuera víctima el Sr. Marcelo Sisul, propietario de la empresa Rural Ganadera SA de Pilar.

Este episodio se produjo el sábado 26 de febrero de 2011 en momentos en que el Sr. Sisul trabajaba en las oficinas de su empresa preparando el pago del personal. El hoy condenado irrumpió entonces en el recinto y tras golpear brutalmente al ganadero, le disparó un tiro a quemarropa que le interesó la mano y oreja derechas. El asaltante se llevó dinero en efectivo, un celular y otros efectos personales para huir del lugar dejando a la víctima en un charco de sangre.
A raíz de las heridas, el Sr. Sisul perdió la visión y su vida estuvo en peligro.
El pasado jueves 14 de junio, tras un juicio oral que culminó a la 0100 de la mañana del viernes 15, el tribunal de sentencia compuesto por Simeona Solís, presidenta del tribunal, así como Hugo Morínigo y Laura Ocampos, miembros del mismo, dictaron la sentencia de 18 años de prisión para el autor del crimen.
En conocimiento de la sentencia, la Regional Ñeembucú de la Asociación Rural del Paraguay (ARP) expresó su satisfacción por la forma rápida y ejemplar con que se hizo justicia en este caso, especialmente por ser el Sr. Sisul no sólo un ciudadano honesto sino además un verdadero pilar de la comunidad a través de su apoyo a obras de bien común. Entre ellas se destaca su apoyo a la Fundación Abel, un centro de atención de salud a personas de escasos recursos; también a la Fundación para el Desarrollo de Ñeembucú (FUDENE) y al Club Capitán Bado, en cuyas filas brillara Roberto Cabañas. Como gremialista, integra la regional Ñeembucu de la ARP, de la que fuera presidente y también miembro de su comisión directiva en el momento del atentado.
Referentes de la comunidad pilarense en particular y del Ñeembucú en general, consideran que “este acto de justicia era imprescindible dado el clima de enfrentamiento e inseguridad instalado en el departamento por personeros del caos que hostigan a la gente de trabajo creando zozobra y poniendo en peligro el estado de derecho”.