Asociación Rural del Paraguay

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Walter Russi, 14 años, criador de gallinas

El adolescente va camino de convertirse en todo un empresario de la avicultura.

 

CORONEL BOGADO (ARP) --  Walter Russi tiene 14 años. Vive en la zona de San Juan del Paraná, departamento de Itapúa. Pero, definitivamente, no es uno más entre los adolescentes de su edad. Walter se gana el sustento con esfuerzo, perseverancia y una buena dosis de amor por el trabajo. Es un caso emblemático que puede ser ejemplo para los jóvenes de hoy día.

Para quienes no le conocían, pasó casi desapercibido en una reciente feria de ganado realizada en sede de la Regional Itapúa de la Asociación Rural del Paraguay en Coronel Bogado.
Apareció en escena de la mano de don Eitel Simon, quien lo presentó como el responsable en la cria de gallinas en su propiedad, ubicada en el barrio Itá Paso, de Encarnación.
 
Ejemplo de dedicación
Simon narró que le ofreció a Walter cuidar un par de gallinas ponedoras  y un gallo de la misma raza. “Mi propósito era estimular al chico a obtener recursos propios con esta actividad y destinarlos a sus gastos personales”.
Es probable que don Eitel no haya imaginado lo lejos que llegaría aquel chico solamente con dedicar algunas horas del día a cuidar aquella aves.
 “Provengo de una familia humilde. Mi mamá es doméstica y mi papá se dedica a la albañilería”  nos informó Walter tras señalar que no dudó un momento en aprovechar la buena predisposición del señor Simon para ganarse un ingreso con su trabajo y así invertir en la compra de útiles escolares, ya que cursa el 8º grado en el turno noche después de terminar sus labores del día. Aparte de pagarse sus estudios, pudo comprarse ropas, un celular y objetos propios de jovencitos de su edad.
Comentó que desde un primer momento se dedicó a cuidar el gallinero y que adquirió rápidamente las técnicas de manejo, las que, sumadas a su responsabilidad y amor por el trabajo, merecieron el reconocimiento de su mentor quien no dudó en darle el crédito necesario al muchacho.
 
“El es el dueño”
“Walter se desempeña como el verdadero dueño de las aves, lo cual me da mucha tranquilidad, desde el momento que no tengo de qué preocuparme y así puedo desarrollar todas las demás actividades que tengo con tranquilidad y confianza” comentó don Eitel.
Walter comienza su rutina ni bien asoma el sol, cuando dispone la alimentación de las aves, previa limpieza y sanitación del gallinero. Conoce con precisión la mecánica de trabajo, y ello hace que la dinámica sea más fluida, incluso en el momento de la comercialización.
En el día de la feria logró vender en G. 800.000 un lote de dos gallinas y un gallo, lo cual le puso muy contento.
De hablar pausado y mirada inteligente, el chico logró consolidarse tempranamente en el sistema de la producción, convirtiéndose en un precoz productor con futuro promisorio. Las 50 gallinas y gallos que están bajo su control y dominio crecen y se desarrollan de acuerdo a parámetros técnicos específicos a los cuales accedió Walter a través de su interés y curiosidad constantes.
Aprovechó la visita de la prensa para expresar su agradecimiento al señor Simon por la confianza que le dio para aprender la cria de aves y aplicar sus conocimientos en un emprendimiento concreto.
 
Transferir conocimientos
Dijo que una de sus metas es tener oportunidad para poder dirigirse a los jóvenes de su comunidad y de todo el país para recomendarles el trabajo de gallinería en base a su experiencia que le ha dado  buenos resultados.
Recomendó a los jóvenes que no siempre dependan económicamente de los padres.
Alegó que se puede ganar dinero criando gallinas, para lo cual no se necesita mucho estudio ni capacitación sino técnica de trabajo, organización, disciplina y perseverancia.