Asociación Rural del Paraguay

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La Comisión de Acción Social de la ARP asiste a comunidades originarias de Caaguazú. CAAGUAZU (ARP) -- Familias indígenas de las comunidades Kambay y Nueva Esperanza, departamento de Caaguazú, recibieron la visita de damas que integran la Comisión de Acción Social, de la Asociación Rural del Paraguay, quienes procedieron a entregar kits alimentarios y abrigos destinados a cubrir necesidades emergentes.
La comitiva estuvo liderada por la presidenta de la referida comisión, María Yolanda Moreno de Ruiz, quien estuvo acompañada de las señoras Mónica González de Lamar, María Victoria Gianotti de Tomboly, Hna. Ramona Espínola y el Ing. Agr. Juan Báez.
El primer lugar visitado fue la comunidad Kambay, donde se entregaron frazadas y alimentos, consistentes en fideos, harina, galleta, aceite, carne, y otros géneros alimenticios, además de  una olla de grandes dimensiones destinada a la cocina colectiva.
La Regional Caaguazú, de la ARP, donó un kit de arroz, que también fue repartido a las familias lideradas por el líder Carmelo Martínez.
“Este es un momento de mucha alegría para nosotros porque nuestros hermanos vienen a ayudarnos y enseñarnos muchas cosas. Gracias, y que el Dios Tupá les bendiga a todos”, dijo Martínez, mientras procedían a bajar las donaciones del vehículo de la ARP en medio de la algarabía generalizada.
“Más que un acto de asistencia, que lo hacemos con convicción y profunda fe en Dios, para nosotros esta acción es el resultado de un trabajo en equipo que nos enorgullece y nos da fuerzas para seguir apoyando a esta gente que nos necesita, y que el día de mañana, estamos seguras, estará debidamente preparada para enfrentar sus desafíos mediante la autogestión”, afirmó la señora de Ruiz.
La esposa del presidente de la ARP hizo mención a la serie de actividades que encara la actual Comisión de Acción Social no sólo en la zona de Kambay, sino también en las restantes 13 comunidades indígenas del V departamento, que reciben varios tipos de ayuda y asistencia, especialmente de orden educativo, sanitario e impulso a la producción.
Las comunidades forman parte de la Asociación Territorial Pueblos Originarios (ATPO).
Otra comunidad visitada fue la de Nueva Esperanza, donde las familias también recibieron kits de alimentos no perecederos.
 
Autoabastecimiento en hortalizas
El líder de este lugar, Manuel Benítez, agradeció la ayuda recibida y dijo que la comunidad a su cargo está involucrada en varias actividades productivas, para lo cual cuentan con la importante asesoría del Ing. Agr. Juan Báez.
“El ingeniero nos enseña cómo cultivar y cuidar las plantas, también nos capacita para aprovechar mejor lo que tenemos y mediante él muy pronto vamos a tener nuestra propia producción de hortalizas”, expresó en idioma guaraní.
Las familias se reunieron posteriormente en el local de la escuela “Nueva Esperanza Vy’a Rendá”, construida de material rígido, bien pintado y con mobiliario, que fue donado por la familia del presidente de la ARP, Dr. Germán Ruiz Aveiro.
Los niños y niñas mostraron ante las damas ganaderas la enseñanza adquirida en las aulas a través del profesor Agustín Benítez, quien no sólo se encarga de la parte académica sino también de revelar nociones de aseo e higiene personal y cuidados culturales domésticos.
A través del líder, hicieron saber a la comitiva su predisposición para adquirir los conocimientos que les ayude a desenvolverse en algún momento sin necesidad de asistencia externa.
En la zona de Nueva Esperanza está previsto desarrollar varias actividades productivas, entre ellas la horticultura, que hoy día tiene sus primeros resultados con una huerta orgánica donde ya verdean plantas de rabanito, zanahoria, lechuga y locote, entre otros rubros sembrados con la asistencia técnica del Ing. Báez. Las semillas fueron donadas por el diario ABC Color. En otro sitio aledaño cuentan con una plantación de mandioca, que les brinda parte del sustento diario.
Con el correr del tiempo, la Comisión de Acción de Social busca establecer un sistema de acción más extensivo, en el sentido de que las propias familias se involucren directamente en todo lo que tenga que ver con sus comunidades, de modo a poner en práctica la autogestión sostenida y sustentable (“enseñar a pescar”).